Gestionan la operación, la posventa y el soporte. Hoy, en producción. Y cada kilómetro que gestionan entrena las decisiones que vienen.
Un agente no es un panel que mirar ni un chat al que preguntar: es inteligencia artificial haciendo el trabajo, que decide y actúa sobre una parte de tu operación sin que se lo pidas. Leerse manuales tediosos, pelearse con plataformas de citas, perseguir recambios, vigilar el mapa. Ese es su trabajo, para que el tuyo sea operar tu negocio.
Y por API: los agentes también trabajan dentro de tu ERP o TMS.
Mira el mapa para que tú no vivas mirándolo: disponibilidad, posición y alertas de cada vehículo, con las anomalías detectadas antes de que paren una ruta.
Se pega con las plataformas por ti: diagnostica en remoto, abre el ticket, pide el recambio y pelea la cita del taller hasta dejarla fuera de tu turno.
Se ha leído los manuales que nadie lee. Cualquier duda o avería de primer nivel, del par de apriete al cambio de batería: pregúntale y te guía; escala a una persona cuando toca.
Monta los informes que nadie quiere montar: pregúntale por costes, actividad o estadísticas, y responde con el dato, no con un enlace donde buscarlo.
Cada flota trabaja a su manera. Los agentes se adaptan a la tuya: a tus canales, a tus horarios, a tus sistemas. No al revés.
Estado, alertas y coste de cada vehículo: visibles cuando quieras mirarlos, gestionados cuando no. Y para todo lo demás, pregúntale al agente: te responde con el dato, no con un enlace a un dashboard.
Tres peldaños, una sola dirección: que el trabajo lo haga la máquina.
Los agentes gestionan mantenimiento, posventa, ruta y coste. La persona conduce.
El agente percibe y decide sobre eventos: emergencia, punto bloqueado, obstáculo. La persona al mando.
La conducción autónoma se comprará. Las buenas decisiones, no: se entrenan con la operación de cada flota.
Un dataset de decisiones de operación real no se hereda ni se vende: comprar el mismo vehículo no lo compra. Ese es el activo que se compone con cada flota.
Los mismos agentes que operan nuestra flota, al servicio de cualquier fabricante de vehículos: de la línea de producción a la posventa, sin construir la capa.
Certificados de conformidad, control de stock y capacidad de planta gestionados por agentes. La burocracia de fabricar, resuelta.
Pedidos, configuraciones y entregas coordinadas con tu red comercial, con trazabilidad de punta a punta.
Diagnóstico remoto sobre tu telemetría, gestión de recambios y citas: la posventa de tus clientes funcionando desde el primer día.
Cada taller con la información del vehículo, la pieza pedida y la cita agendada, sin llamadas cruzadas.
Tu vehículo, tu marca, tu cliente.
Los agentes trabajan por debajo, con tus colores. Y cada fabricante que se suma mejora los agentes para todos: recambios, talleres y diagnósticos que se entienden entre sí.
Probado desde dentro: Synapse opera la fábrica, la distribución y la posventa de Mothium. La plataforma que ofrecemos es la que usamos.
Es el propósito de Synapse Open: la capa nace para acabar siendo agnóstica del hardware. Hoy opera la gama Mothium; la adhesión de terceros se aborda por programa, con incorporación por fases.
Telemetría operativa del vehículo. Los datos de tu operación son tuyos; Mothium los trata para prestarte el servicio, y solo los agregados anónimos mejoran las decisiones del sistema. El detalle, en la política de privacidad.
Los agentes van de serie con el vehículo. Para flotas mixtas o integraciones con tu ERP lo concretamos en la demo, con tu operación delante.
Uptime y MTTR están en medición en los pilotos. Te los damos en la demo, con los datos delante.
Vehículos eléctricos profesionales y los agentes que los gestionan.